El informe “Cuidados y apoyos a los niños y niñas con discapacidad dentro de la familia y sus dimensiones de género”, elaborado por Heba Hagrass, relatora especial de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, analiza la realidad de muchas familias y las principales dificultades que afrontan en su día a día. El documento recuerda que todos los niños y niñas tienen derecho a crecer en familia, con los apoyos necesarios y participando plenamente en la comunidad.
El informe, que se presentó en una jornada organizada por Plena inclusión el pasado día 6 de mayo, explica qué significa cuidar y apoyar a los niños y niñas con discapacidad. También señala que los apoyos deben respetar siempre la dignidad, las decisiones y el desarrollo de cada persona. Además, destaca que los cuidados siguen recayendo principalmente en las mujeres, especialmente en las madres, abuelas y hermanas.
La relatora identifica seis experiencias que marcan habitualmente la vida de las familias de niños y niñas con discapacidad. La primera es el rechazo y el aislamiento social que muchas familias todavía afrontan. La segunda es la falta de apoyos y servicios para que la educación sea verdaderamente inclusiva. En este punto, el informe señala barreras como la falta de profesionales especializados, escasez de recursos, listas de espera o desigualdades entre zonas urbanas y rurales. También recuerda que la educación inclusiva y la atención temprana son fundamentales para el desarrollo y la futura vida independiente de los niños y niñas con discapacidad, por lo que reclama una mayor inversión en apoyos educativos desde la primera infancia.
La tercera experiencia que marca la vida es la pobreza y la desigualdad que viven muchas familias, ya que muchas personas cuidadoras tienen que reducir su jornada laboral o dejar de trabajar para cuidar. La cuarta es el gran esfuerzo que dedican a buscar apoyos y defender derechos. La quinta es la mayor exposición a la violencia, los malos tratos y el abandono. Y, por último, el impacto que esta situación tiene en la salud física y mental de las personas cuidadoras, provocando estrés, ansiedad, cansancio y aislamiento.
El documento también recoge propuestas y buenas prácticas para apoyar a las familias. Entre ellas, destaca la importancia de entender las necesidades de las personas cuidadoras; impulsar leyes y políticas que apoyen a las familias y favorezcan la participación; garantizar una protección social organizada; y ofrecer tiempo para descansar y cuidar. También subraya la importancia del apoyo entre familias y de la formación para las personas cuidadoras.
El documento de Heba Hagrass destaca que los Estados deben garantizar apoyos y servicios suficientes para que los niños y niñas con discapacidad puedan vivir con sus familias y no en instituciones. También pide reconocer y repartir de forma más justa las tareas de cuidado, que recaen sobre todo en las mujeres. También reclama sistemas públicos de apoyo basados en los derechos humanos, la inclusión y la igualdad, e insiste en escuchar a las propias personas con discapacidad y a sus familias para diseñar las políticas de cuidados.
Ver el informe:
Informe en Lectura Fácil:
https://www.plenainclusion.org/wp-content/uploads/2026/04/CUIDADOS-Y-APOYOS-ONU-LF.pdf

