Skip links

El Congreso “Enredando inclusión y sostenibilidad” reconoce como buenas prácticas cuatro iniciativas vascas

El movimiento asociativo Plena inclusión
ha celebrado un Congreso sobre sostenibilidad
Ha sido en Valladolid, los días 8 y 9 de junio.
Este Congreso ha servido para difundir las buenas practicas
de las asociaciones.

 

De todas las buenas prácticas que se han presentado en el congreso,
4 eran vascas:

-Proyecto de alimentación y nutrición adaptada para personas con parálisis cerebral, de Aspace Bizkaia.

-Red Eraldatuz: personas y entidades sociales para la contribución social, presentada por la asociación Gaude.

-Colegio Aldamiz de Apnabi Autismo Bizkaia, escuela que tiene el Certificado de Escuela Sostenible.

-Centro Derio para la participación e inclusión comunitaria de las personas con autismo”, de Apnabi- Autismo Bizkaia.

 

Este Congreso es la actividad principal del Año de la Sostenibilidad
que Plena inclusión celebra en 2023.

El Congreso, organizado por Plena inclusión España y Plena inclusión Castilla y León,  “Enredando inclusión y sostenibilidad”  (Valladolid, 8 y 9 de junio) ha reconocido como buenas prácticas en sostenibilidad cuatro experiencias desarrolladas por asociaciones de Euskadi, en concreto,  el “Proyecto de alimentación y nutrición adaptada para personas con parálisis cerebral” de Aspace Bizkaia; la “Red Eraldatuz: personas y entidades sociales para la contribución social” presentada por  Gaude; “Colegio Aldamiz de Apnabi Autismo Bizkaia Escuela Sostenible certificada” y “Centro Derio para la participación e inclusión comunitaria de las personas con autismo”,  estas dos últimas de Apnabi- Autismo Bizkaia.

El proyecto de alimentación implantado por Aspace Bizkaia se centra en nuevas técnicas de elaboración y adaptación de alimentos crudos y cocinados, para conseguir texturas que se ajusten a las necesidades de las personas con parálisis cerebral, de manera que les aporten mayor sabor, mayor variedad y un adecuado aporte nutricional.

En un ámbito bien diferente, Eraldatuz, que es una Red ciudadana en la que participan diferentes entidades sociales, entre ellas Gaude, y en la que las personas con discapacidad intelectual encuentran oportunidades para el enriquecimiento social. Además, su participación en la comunidad sensibiliza sobre la diversidad como valor. Todo ello, con acciones vinculadas a la Agenda 2030.

Además, Plena inclusión ha reconocido dos experiencias de Apnabi- Autismo Bizkaia. Por una parte, al colegio Aldamiz, por su apuesta por incorporar al currículo la educación ambiental; un mérito que también le reconoce el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco con su Certificado de Escuela Sostenible. Y, por otra, el centro de Derio, por un diseño arquitectónico, en el que prima la sostenibilidad energética, la conciencia ecológica y la sensibilización medioambiental, y que está pensado en las personas con autismo y en su inclusión.

Este CongresoEnredando inclusión y sostenibilidad” es el hito principal del Año de la Sostenibilidad de Plena inclusión y ha pretendido promover un mayor conocimiento del significado y las prácticas sostenibles en tres ámbitos: medioambiental, social y organizativo, a través de la difusión de las mejores prácticas de las entidades.

Artículos relacionados

FEVAS destaca la necesidad de mantener una relación continuada con la Administración pública para contribuir activamente al diseño y despliegue de políticas que garanticen los derechos de las personas con discapacidad intelectual, parálisis cerebral y trastornos del espectro del autismo, así como de sus familias.

Bai&By Fundazioa lidera un proyecto piloto, en colaboración con Plena inclusión, para fomentar el aprendizaje accesible de inglés mediante una herramienta digital que probarán 50 personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. En Euskadi, FEVAS coordina la iniciativa con la participación de 15 personas de Gorabide, Futubide y APNABI.

El Enfoque Centrado en la Familia (ECF) considera al sistema familiar como la principal unidad de apoyo de la persona. Como señala Vega, el ECF supone un reto y, al mismo tiempo, una inversión para las organizaciones. Las direcciones deben conocerlo, creer en él, y generar condiciones para su implementación.

Suscríbete a
nuestro boletín

Ir al contenido